jueves, 28 de febrero de 2013

SHADOWLAND

En la tierra de SHADOW se estaba gestando una batalla.

Todas las sombras desterradas por años y años  se sentían por fin preparadas para asaltar el mundo de los hombres justos y amables.

Las sombras habían crecido en la oscuridad de las tierras de SHADOW, estaban sedientas y permanecían calladas alimentándose día a día del odio del marginado.

Las sombras eran pura víscera, instinto ahogado sin materia concreta, pero tan reales como sus verdugos de carne y hueso.

A SHADOW iban a para todas aquellas ideas, todas las necesidades, todos los aspectos considerados "sucios", más conocidos entre los humanos, ajenos a la inminente batalla que se les avecinaba, como "pecados".

SHADOW era húmedo, gris, infeccioso, de aire denso y agua pantanosa, pero de algún modo incomprensible, en SHADOW, las sombras habían conseguido sobrevivir. Quizás fuera por el hecho de que no puedes aniquilar aquello que tiene derecho a existir, quizás porqué de alguna manera eran inmortales o puede que simplemente fuera por su necesidad imperiosa de ser reconocidas.

A SHADOW acudía todo aquello que era negado por la sociedad, siempre pulcra, siempre aparente, siempre culpable, siempre poco fiable.

Cuando SHADOW alzó sus armas contra la humanidad, todo el mundo corrió aterrorizado hacia sus casas. Pero ni la más gruesa de las paredes pudo impedir la masacre.

Y es que no se puede vencer a las sombras de SHADOW.

Solo sobrevivieron aquellos que las miraron de frente y les hicieron un hueco en su mísera existencia.

El resto permanecieron esclavizado en SHADOW para siempre, perseguidos por sus sombras por generaciones.

Y la batalla continua silenciosa, aparentemente inexistente, pero la leyenda dice que SHADOW crece y crece y cada vez se hace más fuerte, así que más vale no bajar la guardia y mirar a nuestras sombras de frente.

Shakespeare y Lorca inspiration.


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