domingo, 4 de agosto de 2013

Pequeños sacrificios que hacen que todo siga su curso

El fuego buscaba un tronco dónde seguir ardiendo
El tronco buscaba un carpintero para ser mesa
El carpintero buscaba un barco para ser marinero
El barco buscaba a un pirata para surcar libre con el viento
El pirata quería encontrar un tesoro
El tesoro quería ser hallado por una sirena
Y la sirena...
Bueno las sirenas no existen...
Así que el tesoro fue hallado por un pirata
Que surcó libre los mares con el viento a bordo del barco
que tenía a un carpintero como grumete
que había hecho una mesa con un tronco
que algún día ardería en el fuego

Y colorín colorado esa mesa ya se ha quemado

LA TORTUGA Y EL GUSANO

-Oye tortuga, yo quisiera un caparazón como el tuyo.
dijo el gusano.
-No te lo recomiendo, es una carga pesada la mía.
contesto la tortuga.
-Sí, pero te protege...Yo sin embargo ando a la intempestiva.
Decía el gusano tristemente.
-Pero tu no tienes donde esconderte, vives la vida intensamente.
Suspiraba la tortuga antes de meterse en su caparazón.
-Eh tu, tortuga...No me temas...Yo no puedo dañarte...Soy un simple gusano...Es mas fácil que tu me hagas daño.
Le soltó el gusano a la tortuga.
-Yo no quiero hacerte daño, solo es que aqui dentro estoy a salvo.
Resonó la voz de la tortuga desde sus adentros.
-A salvo de mi?
Susurro el gusano melancólico.
-Sí...Dame tiempo gusanito, yo voy paso a paso por la vida.
Dijo la tortuga sacando un poco la cabecita.
-Yo me arrastro por la vida, eh! pero con mucha dignidad! Pero soy un ser frágil...Así que me vendrá bien esperar...quizás la paciencia pueda ser mi caparazón...
Reflexionó el gusanito inquieto.
-Quizás tu paciencia llegue a ablandar mi caparazón.

Y nadie puede saber lo que entre ellos ocurrió, pero compartieron ese lindo momento para toda su vida.


La Mar

¿Qué tendrá la Mar que es tan acogedora?
¿Qué tendrá la Mar que cuando la miras te invade un sosiego y un descanso de muy adentro?

¿Será su profunda sabiduría?
¿Será su mundo soterrado?
¿Será porqué adentro tiene aun mucho que no fue descubierto?
¿Será porqué es un misterio?
¿Será porqué es inmensa y nunca es la misma?

¿Qué tendrá la Mar que piratas y marineros se entregaron a ella?
¿Qué tendrá la Mar que empuja a dentro y te arrastra a fuera?

Puede que sea su sabor salado...
Puede que sea su brabura fiera...
Puede que sea por sus sirenas...
Puede que sea por su horizonte inalcanzable...
Puede que sea por su sencillez placentera...

Sea por lo que sea...
La Mar atrapa,
La Mar se te queda en la piel,
La Mar te cura,
La Mar te abraza...

To my nit on her birthday 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

HAY UN LUGAR

Hay un lugar, existe,
dónde el tiempo se para, se estira, se contrae y se expande...
dónde sin hacer nada se hace todo aquello que se debe...
dónde la temperatura te envuelve y te desnuda, te calienta y te abofetea para despertarte...
dónde uno no existe, pues es todo, y todo es nada y nada es mucho y mucho es suficiente...
dónde el corazón se abre y la mente se pone a su servicio prudente...
dónde los cuerpos se entienden, se atraen, se entrelazan, se funden...
dónde el silencio habla melódico, dónde las risas estallan libres, donde el llanto sigue su cauce dejando fluir el riego sanguíneo...
dónde el sueño es más real y profundo y la realidad está viva y se torna imprevisible...
dónde los suspiros encuentran las puertas abiertas para salir a buscar otros pulmones amargos...

Hay un lugar...


viernes, 26 de abril de 2013

EN LA EDAD MEDIA

A Bernardo le cortaron la lengua, había mentido.
A Raquel le cortaron las manos, había robado.
A Monseñor Abad le cortaron el miembro, había abusado de un pequeño ruiseñor.
A Raimón le cortaron la cabeza, había tenido algunas ideas peligrosas.
A Lidía le cortaron los pies, había intentado huir.

Cuando Salinas el verdugo llegaba a su hogar besaba a su mujer, con el sabor de la sangre bajándole aún por las fosas nasales, mezclándose con su saliva, el sabor de un olor es algo que no se borra ni con el más fuerte de los licores.

-Creo que lo dejo. Hoy me tembló la mano, creo que ya no sirvo para quitar vidas.

Su mujer dejaba su labor a un lado y se marchaba a la cama sin hablarle. estaría sin hablarle el resto de sus días conjuntos.

Al día siguiente un nuevo verdugo alzaba su hacha reluciente.

A Sol le cortaron un pecho, había amamantado a un bastardo.
A José le cortaron tres dedos, uno por cada vino que había robado de la bodega real.
A Salinas, el verdugo, le cortaron por la cintura, había sucumbido a su lado humano.

Fin

sábado, 6 de abril de 2013

EL REY MUDO

Un campesino le dijo al Rey:

Al Sol tengo demasiado calor.
A la sombra me congelo.

Si salgo me abrumo.
Si me quedo encerrada me aburro.

Si quedo con alguien  juzgo.
Si quedo solo pierdo el juicio.

Si es de día hay demasiada luz.
Si es de noche es más oscuro de lo que puedo soportar.

Si como me siento lleno y pesado.
Si no como me siento vacío y débil.

Dígame majestad...¿Cómo puedo hacer para ser feliz?


El rey no contestó y el campesino se fue.

El hijo del rey entonces le preguntó:

¿Porqué no le dijiste nada a ese pobre campesino?

El rey tampoco contestó.

El rey no contestó durante mucho tiempo, en realidad nunca más volvió a pronunciar una sola palabra.

La noticia se extendió, todos fueron a visitar al rey sabio que no hablaba.

Todos acudían con sus problemas y preguntas imposibles y salían de ahí ligeros y llenos de soluciones silenciosas.

En su lecho de muerte el rey volvió ha hablar, y lo hizo por ultima vez.

Dijo "hijo, creo que quedé sordo de oír estupideces y enmudecí de propia arrogancia"

Y eso fue todo.





martes, 12 de marzo de 2013

COMO ANIMALES

Un perro,
Un gato,
Una gallina
y una tortuga.

El perro piensa que el gato le odia, porqué cada vez que se acerca a él para entablar amistad, éste le da un zarpazo y le dedica el más fiero de sus soplidos. Con la gallina no se lleva ni bien ni mal, su opinión respecto a la gallina es más bien baja, no cree que tenga ningún interés, le parece anodina. Con la tortuga es diferente, la tortuga le fascina, le despierta cierto misterio, incluso a veces fantasea con ser tortuga, pues sus largas desapariciones le tienen en vilo. Le encanta morderle el caparazón cariñosamente. El perro se ve a si mismo como alguien conciliador y sociable y no comprende a los que son rancios, secos y egoistas.

El gato vive atemorizado por el perro. No pega ojo aterrado por la posibilidad de que este se lo coma por la noche mientras duerme, pues le acecha salivando y en alguna ocasión le ha pillado tratando de comerse a la tortuga. A la gallina la respeta, es tenaz en su tarea de poner huevos, no molesta y tiene cierto aire de locura que le da confianza. La tortuga le inquieta, sus largas ausencias le resultan una falta de respeto y le imprimen cierta competitividad, pues no soporta que alguien conozco más recovecos que él, el rey de la casa. El gato se sabe inteligente y está por encima de sus compañeros, y no soporta a la gente que va de buena y de generosa.

La gallina pasa de todo, le parece que todos son unos pedantes engreídos y unos vagos. Según ella el gato se las da de superior y en realidad es un cobarde consentido y un aprovechado. El perro es un tarado que no sirve para nada, un chaquetero y un lame culos (en sentido literal y figurado). Y la tortuga es una pesada, profunda y melancólica sin ningún tipo de objetivo. Cree que el mundo sería mejor si todos, como ella, fueran más productivos. Se hace la loca para que no le toquen los huevos (en sentido literal y figurado).

La tortuga cree que todos la odian. Se siente menospreciada por los lametones espontáneos del perro, lo vive como una invasión. El gato la juzga, la critica, la odia, se siente tan humillada por su mirada condescendiente...La gallina le da envidia, porqué es feliz, y ella no, nunca lo será.

Y así nadie ve a nadie que no sea a si mismo...pero a sí mismo distorsionado...

lunes, 4 de marzo de 2013

DOLORES

A Matilda, de vez en cuando, le dolía mucho la muela.
Cuando le dolía su humor era insoportable.
Cuando le dolía, le dolía. No podía hacer nada por calmar su dolor.

Martín, que la quería mucho, untaba su tobillo derecho con pomadas carísimas, le ponía vendas traídas de lejanas montañas, acariciaba su articulación con dulzura y devoción.

Un día Matilda acudió a ver a su abuela llorando desesperada.

-Abuela Dolores, ¡Estoy tan triste, tan desconcertada! Yo creí que martín me quería, sin embargo cuando el dolor de muela me visita él no hace nada en absoluto, nada, solo se distrae haciéndome no se que absurdas cosas en el tobillo derecho. no me quiere nada abuelita, nada!

-¿Y tu que haces por él querida nieta? ¿Cómo le cuidas?

-Yo cuido de sus muelas, le doy medicinas para que nunca lleguen a dolerle, para que ni siquiera note un leve pinchazo en ellas.

-Pues quizás sería mejor que pusieras atención a su tobillo derecho o que buscaras a alguien aquejado de tus mismas penas.

Matilda salió de casa de su abuela sin entender una sola palabra, pues no le interesaba descubrir los dolores de su anhelado amado más de lo que le interesaban sus propias quejas.

-¡Qué sabrá la abuela Dolores!

Y así siguió agarrada a su dolor de muela mientras Martín encontraba a quién cuidaba de su tobillo y descubría el dolor de cabeza de su compañera al verse sanado y atendido.


jueves, 28 de febrero de 2013

SHADOWLAND

En la tierra de SHADOW se estaba gestando una batalla.

Todas las sombras desterradas por años y años  se sentían por fin preparadas para asaltar el mundo de los hombres justos y amables.

Las sombras habían crecido en la oscuridad de las tierras de SHADOW, estaban sedientas y permanecían calladas alimentándose día a día del odio del marginado.

Las sombras eran pura víscera, instinto ahogado sin materia concreta, pero tan reales como sus verdugos de carne y hueso.

A SHADOW iban a para todas aquellas ideas, todas las necesidades, todos los aspectos considerados "sucios", más conocidos entre los humanos, ajenos a la inminente batalla que se les avecinaba, como "pecados".

SHADOW era húmedo, gris, infeccioso, de aire denso y agua pantanosa, pero de algún modo incomprensible, en SHADOW, las sombras habían conseguido sobrevivir. Quizás fuera por el hecho de que no puedes aniquilar aquello que tiene derecho a existir, quizás porqué de alguna manera eran inmortales o puede que simplemente fuera por su necesidad imperiosa de ser reconocidas.

A SHADOW acudía todo aquello que era negado por la sociedad, siempre pulcra, siempre aparente, siempre culpable, siempre poco fiable.

Cuando SHADOW alzó sus armas contra la humanidad, todo el mundo corrió aterrorizado hacia sus casas. Pero ni la más gruesa de las paredes pudo impedir la masacre.

Y es que no se puede vencer a las sombras de SHADOW.

Solo sobrevivieron aquellos que las miraron de frente y les hicieron un hueco en su mísera existencia.

El resto permanecieron esclavizado en SHADOW para siempre, perseguidos por sus sombras por generaciones.

Y la batalla continua silenciosa, aparentemente inexistente, pero la leyenda dice que SHADOW crece y crece y cada vez se hace más fuerte, así que más vale no bajar la guardia y mirar a nuestras sombras de frente.

Shakespeare y Lorca inspiration.


miércoles, 6 de febrero de 2013

LA DAMA DEL PANTANO

Esto era un pantano hermoso.
Lleno de vegetación.
Su agua era cristalina.
En primavera se llenaba de Nenúfares de mil colores.
En otoño, las hojas caídas danzaban en su superficie.
En invierno, preciosos copos de nieve dibujaban estrellas de hielo sobre sus aguas heladas.
En verano, el Sol reflejaba en él todo su esplendor dorado.

Kanji era el hijo de sus profundidades.
Kanji era de agua pura.
Kanji era oxígeno.
Kanji fluía.
Sin forma concreta se movía libre en su círculo limitado.

Una noche tranquila, una hermosa muchacha se acercó a su orilla. Llevaba en sus manos una extraña planta cubierta de riera y llena de ramas.

- ¡Kanji!- gritó la chica.

Kanji al oir su voz melodiosa y alegre le contestó con una leve salpicadura.

-Kanji, quisiera plantar en tu profundidad mis raíces

Kanji, entonces quedó paralizado...

-Kanji, mis raíces se secan, cargo con ellas día y noche, necesitan beber, nutrirse, expandirse. Mis padres me dejaron en el bosque una fría tarde de diciembre cuando cumplí la mayoría de edad."Es por tu bien" me dijeron, "necesitas plantar tus propias raíces".

Kanji no entendía las palabras, pero podía sentir el desamparo de la muchacha.

-Kanji, yo deseo enredar mis raíces en tus  profundidades. Quisiera abrazarte, sentirme amada y protegida.

Kanji empezó a temblar inquieto, pues algo impalpable le hacía percibir un amargo sabor a tragedia.

-Kanji, a ti me entrego.- Y atándose una piedra al tobillo se arrojo de cuerpo entero.

Kanji se revolvió furioso. Estaba aterrado. Nunca antes había sentido tanto miedo. Ese cuerpo de muchacha no encajaba bien en su amoldable forma. Su tierra profunda se volvió piedra, pues no quería ser plantado. No sabía porqué sentía tanto rechazo. Reunió todas sus fuerzas y con un empujón salvaje arrojo a la muchacha de una ola hacía la tierra.

-¡Kanji! ¿Me rechazas?.

"Es mucha responsabilidad muchacha"...se repetía kanji sin haber conocido jamás las palabras.

La muchacha caminó arrastrando la piedra y lloriqueando.

-¿Dónde plantaré mis raíces?.- Se oía en la lejanía.

Kanji quedó agotado.

La muchacha vagó por sendos pantanos arrojándose con su piedra pesada. Tratando de plantar sus raíces. Y a pesar de que jamás consiguió ahogarse, desperdició su existencia de pantano en pantano.

La gente la llamó "LA DAMA DEL PANTANO".

Y dice la leyenda que aun vaga arrastrando su piedra.
Y vagará hasta que plante sus raíces en su propio cuerpo.
Vagará hasta que su cuerda se rasgue y se desprenda de esa piedra.
Vagará quizás para recordarnos que "LA DAMA DEL PANTANO" anduvo errada por los siglos de los siglos, tratando de echar raíces sus raíces en aguas ajenas.


jueves, 31 de enero de 2013

MIGUEL Y SU DESTINO

Miguel salió en busca de su destino.

Cogió el camino de la derecha, pasó tres montañas, bajó hasta un campo abierto, cruzó un río y de repente...

- ¿Dónde crees que vas?

- Voy en busca de mi destino.- Dijo Miguel, con la voz temblorosa, al inmenso Dragón que le barraba el paso.

-Pues tendrás que luchar conmigo.- El dragón gruñió y Miguel salió corriendo asustado.

Al llegar a su casa, Miguel se encerró a forjar una espada. Durante un año entero practicó el arte del esgrima, y cuando se creyó preparado retomó su viaje.

Cogió el camino de la derecha, pasó tres montañas, bajó hasta un campo abierto, cruzó un río y de repente... Nada...Ningún dragón...Siguió avanzando satisfecho, valiente, entusiasmado...Pero al meterse en el bosque...¡ZAS!

-¿Dónde crees que vas?

-Voy en busca de mi destino. Y esta vez voy armado.- Dijo Miguel al Dragón.

-No me hagas reír.- El dragón gruñió y esta vez escupió un poco de fuego que quemó el pecho de Miguel levemente.

Miguel salió aterrorizado, volvió a casa y se puso a construir una coraza. Un año tardó en tenerla terminada, pero la misma mañana en que su trabajo veía su fin, emprendió una vez más su aventura.

 Cogió el camino de la derecha, pasó tres montañas, bajó hasta un campo abierto, cruzó un río, se metió en el bosque... Nada, ningún dragón... Pero al salir del bosque y subir el monte sagrado...allí estaba otra vez.

-¿Dónde crees que vas?

- En busca de mi destino, y ahora sí, estoy preparado para vencerte.

-Chico, en serio, me das pena...- El dragón pasó sus zarpas por la cabeza de Miguel, causándole un pequeño sangrado en el cuero cabelludo.- Miguel corrió hasta su casa aterrado.

Al llegar decidió forjar un casco...Cuando lo terminó reviso su armadura haciendo que fuera más consistente, creó una espada más grande, se puso unas botas de hierro...Al meterse dentro de su armadura quedó paralizado por el peso, quedó totalmente encerrado, hermético...Pero se sintió tranquilo... Se sintió protegido y pensó...
-Iré a por mi destino otro día...por hoy ya hice bastante.

Pasaron los días y Miguel cada vez tenía más miedo de salir de su armadura, a pesar de que empezaba a resultar molesta.

Hasta que un día vio pasar a una muchacha cantando. Sorprendido vio que la muchacha llevaba a aquel enorme Dragón, que le acosaba en la búsqueda de su destino, cantando con ella de su mano.

Miguel empezó a gritar desde su armadura. Pero no le oían, así que aterrorizado salió de ella.

-Eh! Eh! Muchacha!

Al verle el Dragón se volvió una fiera. Miguel se asustó, pero entonces vio que la muchacha cogía una manzana de un árbol y se la brindaba a alguien que estaba detrás de Miguel.
Al girarse, cual fue su sorpresa. Un enorme Dragón detrás suyo echaba fuego a la encantadora muchacha, pero al recibir la manzana de la mano firme de la chica quedaba totalmente domesticado.

-Yo me hice amiga de tu dragón, lo acepté, ¿Qué vas a hacer tu con el mío?.

Y Miguel entendió, sonrío, se tapó la cara con las manos incrédulo y se hizo amigo del dragón.