El hombre solitario solo se despertaba, sin más compañía que la de su compañera solead...
El hombre solitario solo se duchaba, sin más compañía que la de su compañera soledad...
El hombre solitario solo desayunaba, sin más compañía que la de su compañera soledad...
El hombre solitario solo paseaba, leía y compraba, sin más compañía que la de su compañera soledad...
El hombre solitario solo su pasión descargaba, se ponía solo el pijama y solo se metía en la cama, sin más compañía que la de su compañera soledad...
Un día, mientras tomaba un café solo, soledad le anunció:
-Me marcho.
El hombre de repente se sobresaltó.
-¿A dónde vas? ¿Por qué?
-Ya no me necesitas, y hay otros muchos a los que les vendría bien mi compañía.
Y entonces el hombre solitario miró a su alrededor aturdido... "Madre mñia, cuanta gente, ¿Dondé he estado yo metido?"...
Frente a él una chica solitaria, que miraba a su alrededor con los ojos muy abiertos, nerviosa y torpe una sonrisa le dedicó.
El hombre solitario sonrío por primera vez en mucho tiempo, y mientras le sudaban las manos sintió que se le hacía un huequecito dentro.
-¿Quieres sentarte conmigo?- Le dijo a la muchacha.
-Claro, por supuesto.- Respondió muy alterada.
Y así el hombre solitario se convirtió en amigo, novio, marido, padre y abuelo... y conservó un pequeño despachito, camuflado detrás de un espejo, dónde cada tarde un té podía tomar en compañía de su buena amiga soledad.
Es precios!!! m'ha encantat..... ;)
ResponderEliminarOhh! Moltes gracies! Quina ilusio!
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