sábado, 8 de septiembre de 2012

LA LEYENDA DE LOS AMANTES ETERNOS

Dicen que hubo una vez un hombre y una mujer que se amaron apasionadamente desde el primer día hasta el último...

 Nadie los vió nunca, es una leyenda antígua,  una historía que se mantiene viva porqué las madres se la cuentan a sus hijas...

Todos aseguran que existieron tales amantes... Pero no hay ninguna prueba fiable, no hay indicios, no hay señales, más que las palabras que viajan de generación en generación desde tiempos inmemoriales...

Se rumorea que dichos amantes se querían con toda su alma. Dicen que consumaban su amor un mínimo de siete veces por semana.

Cuando estaban juntos, se dice, que ardía su cabaña. Cuando separados, los dos, palomas mensajeras a diario se mandaban.

 Se quisieron siempre, del primer día al último. Se quisieron con compromiso y con entrega. Se quisieron el uno al otro por lo que eran.

Ella en él veía a un hombre apuesto, viril, trabajador, dulce y responsable. A él ella le parecía una Diosa, su talento admiraba, la veía mujer entera y niña descarada.

Juntos paseaban, cogidos de la mano, no es que siempre estuvieran de acuerdo, es que ceder ante el otro no les importaba...

Se quisieron desde el primer día... Se amaron hasta el último... Todos contaron su historia...de unos a otros, de padres a hijos, de hermanas a hermanos, de abuelas a nietas...

Y sí, los amantes efectivamente existieron, y su amor fue así de entero...Porqué de su amor sincero nació una linda muchacha, y en ella su amor vivido se convirtió en eterno.

Y sí, así fue. Se quisieron desde el primer día, se amaron hasta el último...hasta el último día en que amarse pudieron...No sabemos si la pareja disfrutó de su amor por mucho o poco tiempo...Pero lo que es cierto es que en la linda muchacha unidos convivieron.

 Y ese último día en que el amor les abandonó, lloraron abrazados y rieron, cenaron recordando y cerrando su historia tras ellos...Brindaron agradecidos por haber vivido todo aquello, se sintieron afortunados por haber creado un ser tan bello, se desearon suerte y los dos prometiron amar a su hija sin reproches ni recelos.

Y juntos contemplaron al fruto de su sangre mezclada, de sus carnes tantas noches deseadas. Y sonrieron, y ella les sonrió, pues el amor de sus padres siempre en ella perduró.

 Se quisieron desde el primer día, hasta el último día en que se quisieron...Luego satisfechos, sin heridas ni desconsuelos, tuvieron otros amantes, algunos más apasionados y otros más ligeros.

Fueron pues los amantes eternos, porqué siempre se amaron  en el corazón de su hija. Incluso cuando ambos hubieron muerto ella vivos adentro unidos los mantenía.

Así pues su amor fue eterno,y eterno perduró, pues la niña que gestaron gracias a su amor eterno existió. 


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