En cuanto Natascha Matrioska vio a Kostia toda ella se convirtió en una montaña rusa.
- Dios mio, creo que me mira.
- No me mira, estoy loca.
- Pero le miro y me mira.
- Será casualidad.
- Pero es que me mira...
-No me mira, ¿Quién me he creído que soy?
-Nada, a olvidarlo, será por hombres.
-Pero es que es tan guapo.
-No es tan guapo.
-Sí lo es, es demasiado guapo.
-Y está ahí, no se va.
-Bueno, charla con un amigo.
- Me encantaría que me mirará, que fuera verdad.
-Pero es imposible.
-Deja de pensar en él. Céntrate en pasar un buen rato tranquila.
-No puedo.
-Estoy obsesionada.
-Soy demasiado intensa.
-Pero es que hoy estoy guapa.
- Pero soy tan normal.
-Él no se fijará nunca.
-Fuera.
-No pienso más.
-Seguro que no vale la pena.
Kostia pasa por detrás y le roza la espalda.
-Me ha rozado.
-¿Qué significa?
-Lo ha hecho a propósito.
-Me quiere.
-Pero qué digo.
-Seguro que ha sido un empujón.
-Seguro que le estorbaba.
-Pero quizás trata de decirme algo...
-Seguro que sí.
-Seguro que no.
-Cómo me gustaría que no existiera.
-Cómo me gusta.
-Yo no le gusto.
-Es imposible.
-No puedo tener tanta suerte.
-Basta.
-A otra cosa mariposa.
- A ver si hay otro que me guste menos.
-No, imposible.
- Ahora quisiera ser preciosa.
-Lo soy, soy preciosa.
-Él tampoco es para tanto.
-Estoy nerviosa.
-Quiero estar tranquila.
-Que se vaya a la mierda.
-Creído.
Kostia le sonríe de lejos.
-Ahora sí, lo he visto.
-Me sonrió.
-Quizás no era a mi.
-Quizás se ha dado cuenta de que me gusta.
-Qué vergüenza. Qué ridícula.
-Quizás haya sido una sonrisa educada.
-Le debo parecer maja, pero no guapa.
-¿Porqué no se acerca y me dice algo?
- Si yo le gustara haría algo.
-Quizás es tímido, o inseguro.
-Imposible.
-Me encanta.
-Sería maravilloso gustarle.
-Igual le gusto.
-Que va, nadie es así de ansioso como yo.
-Estará ahí tranquilo tomando algo y charlando sin pensar en el amor.
-Pienso demasiado en eso.
-No me soporto.
-Me averguenzo de ser tan enamoradiza.
-Pero es que ahora quiero, quiero y quiero.
-Le odio.
-Le detesto.
-No le perdono su rechazo.
-Quiero que venga y me bese.
-Dios, que alguien me arranque este deseo.
-No será para mi.
-Le odio por ser tan interesante.
-Le detesto por ser bello.
-No le aguanto.
-Seguro que él sabe que puede tener a la que quiera.
- No quiero a un hombre así a mi lado.
-No le quiero.
-Fuera.
-Me voy.
-Él se lo pierde.
Y Kostia se quedó sentado pensando:
-Se va.
-Claro.
-Una chica así no se fijaría nunca en mi.
Fe de erratas: "a olvidarlo" no "ha olvidarlo"
ResponderEliminar